lunes, 2 de julio de 2012

Capítulo 2; Una mañana,mi última mañana.


¡¡¡¡¡BITCHES!!!!!
¿Me echabaís de menos? ;3 *w*
Bueno, que aquí vuelbo dando guerra con el capítulo dooos *^^^* .
Espero que os guste como el otro e.é! Me encantaís en serio, todas vosotras:) Sois perfectas de la cabeza a los pies (8)$;
Grcias por todo mis bitches, >w<
Alé, que sí, ya me callo, *-*
OS QUIERO COMO ZAYN A ZAYN <'3.
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Capítulo 2;
"Passions taking over skies Leaving sand behind for them to choke on They'll try to speak"
-Ahbghbdhsd, -bostezé y me incorpore lentamente en la cama.
Conocía esa canción de memoria, era la canción de Stronger de Demi Lovato que justamente elegí para mi despertador.
Miré el móvil, las 5:30 en 2 horas estaría en el aeropuerto, depiediendome de mi vida para encarnarme en otra que, ¿quién sabe?,  a lo mejor esta llena de sorpresas.
Me levnaté de la cama a la vez que deslizaba sobre mis pies las zapatillas de dinosuarios más calentitas, cómodas e infantiles que hayan pisado la tierra.
Supiré, me dirijí a la mesilla para recoger los restos de las cenizas de la noche anterior, y echar un poco de colonia. Al girarme para tirar las colillas a la papelera del cuarto me topé con un espejo de cuerpo entero ,blanco, con muchas fotos de mis amigas, la pintura un poco roña pero aún así perfecto por lo que ello significaba, y lo impresionate es que no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes, no te das cuenta del significado de las cosas y de lo importante que puede llegar a ser para tí, un simple espejo con cuatro fotos andrajosas.  A la vez que miraba el espejo aproveché para echarme un vistazo a mi misma, ya no era una niña, mi cuerpo, mi voz, mi pelo, mi forma de ver las cosas habían cambiado pero seguí viendo en alguna parte de mi ser la cosa más infatil, loca, inmadura, sinvergüenza que exite.
Me dirijí al baño he hice lo propio: ducharme, peinarme, lavarme los dientes, maquillarme con una fina capa de pote y abundante rimel, retocar las uñas y depilarme.
Al salir miré el reloj: 6:15.
No iba mal de tiempo, a no ser que a mi hermana le diesé la vena de cabiarse ochenta veces de ropa. Supiré por lo bajo a la vez que en mi rostro salía una sonrisa.
Abrí el armario y me puesé lo que deje preparado la noche anterior, ya que lo demás estría metido en esas horribles maletas rojas casi a punto de explotar.
(http://www.polyvore.com/cgi/set?id=52251736&.locale=es) 
Me volví a mirar en ese espejo que tanto me había llenado y abrí la puerta de mi cuarto para luego pasar a cargarme con todas las maletas. Bajé como puede, con mucha torpeza, y casi apunto de dejarme los dientes, pero bajé.
Las dejé a la entrada donde ya ví las de mi hermana Ángela, olía a tostadas quemadas, zumo natural y un yougurt asique entré a la cocian dispuesta a saborear mi último desayuno por esas casa, por ese manicomio de locos al que tanto echaré de menos.

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